El estudiante egresado en Historia del Arte, Sergio Eslava, fue el encargado de hablar en nombre del resto del alumnado durante el Acto de Apertura de curso 2026-2027. Eslava ha hecho hincapié en los valores que unen al estudiantado de UNED Pamplona:
«Cuando pensamos en la palabra “universidad”, nuestro imaginario nos lleva a grandes edificios, aulas llenas de estudiantes, bibliotecas…Pero quienes nos graduamos hoy sabemos que una universidad también puede caber en la mesa de una cocina, en un vagón de tren o en las últimas horas de una jornada de trabajo.
La universidad es un lugar en el que hemos asistido a clases y hemos superado exámenes. Pero también es un espacio donde aprendemos a cuestionar certezas, formular preguntas y mirar la realidad de una forma sumamente profunda. Hay algo que creo que distingue a la UNED, y es que está formada por personas con circunstancias y modos de vida tan dispares como colores tiene una paleta de pintor. Cuando preparaba este discurso me preguntaba qué podríamos tener en común alumnado con perfiles tan distintos y variados. Si me lo permitís, creo que podrían ser tres valores:
Lo que nos impulsó a comenzar y que probablemente nos trajo hasta aquí: la curiosidad. El deseo de descubrir, de entender mejor nuestro mundo. Algo que me parece admirable de muchos de los que estamos aquí es que, cuando la vida ya nos ha dado muchas responsabilidades, hemos decidido añadir una más: seguir aprendiendo. Nadie nos obligaba, pero la curiosidad podía más que la comodidad.
Lo que nos impulsó a continuar: el esfuerzo. Todos los que estamos hoy aquí sabemos que no siempre ha sido fácil. Detrás de cada materia superada hay horas de estudio, conciliación, sacrificios, y sobre todo, perseverancia. Soy un firme defensor de la cultura del esfuerzo como lema vital, las grandes metas no se alcanzan de golpe, sino con la suma de pequeños esfuerzos cotidianos.
Y lo que da sentido a todo lo aprendido: el compromiso. El conocimiento no debería ser únicamente una herramienta de progreso, sino una responsabilidad hacia la sociedad que nos rodea. Ese título que vamos a recibir y a enmarcar, guardar, colgarlo en una pared…Merece convertirse, por qué no, en pequeñas contribuciones para hacer de nuestro entorno un lugar mejor.
Hace tres años estaba en este mismo auditorio finalizando mi Grado en Geografía e Historia, y hoy celebro mi graduación en Historia del Arte. Echo la vista atrás y cuento muchas horas de trabajo, pero sobre todo una inmensa satisfacción ante un esfuerzo que creo que ha merecido la pena. Y estoy convencido de que ese sentimiento es compartido entre muchos de los que estamos hoy aquí.
En mi Trabajo de Fin de Grado investigué sobre una de las figuras más apasionantes de nuestro panorama artístico: Luis Eduardo Aute. Y quería finalizar con una frase, entre su amplio panorama literario, que creo que podría resumir el sentir de la UNED: “Aprender, aprender, aprender…No para saber más que el otro, sino para saber más del otro. Muchísimas gracias».